No me sorprende que exista confusión entre estrategia y eficacia operacional, esta última entendida como las acciones que
hace una empresa para alcanzar la mejor calidad del producto o servicio para el
cliente. La eficacia operacional al final del día es un deber ser de todos los
competidores de una industria, razón por la cual la estrategia de una compañía,
producto o servicio no puede limitarse a “ser los mejores en lo que hacen”.
Hasta antes de leer “Qué es estrategia” de Porter, en
mi sistema de creencias, era una verdad revelada que para ser exitosos la labor
de mercadeo tenia que estar respaldada por un producto de excelente calidad, es
decir, que tuviera todos los mejores atributos posibles porque así, a nuestro
cliente no le faltarían motivos para decidirse por este y no por el de la
competencia; sin embargo, la posición que plantea Porter, lleva a comprender
que aunque todos los productos o servicios de una industria cuenten con las
mejores prácticas de producción que lo conviertan en su mejor versión posible,
siempre es necesario que la compañía que lo produce u ofrece cuente con una
estrategia diferenciadora, de nada sirve ser los mejores cuando se está
flotando en un mar de iguales.
Por lo anterior saber y aplicar los conceptos de
estrategia, eficacia operacional, posicionamiento, diferenciación, calce y
trade-offs evitará la confusión que aleja a las compañías del camino de la
diferenciación.
- Eficacia operacional: Las acciones que realizamos mejor que la competencia.
- Posicionamiento estratégico: Realizar acciones diferentes a las de los rivales, o realizar las mismas actividades de maneras diferentes, y puede basarse en la variedad de productos que ofrece la empresa, las necesidades del cliente, o la asequibilidad de los clientes.
- Trade-offs: Significa que para representar un atributo, se debe no representar otros. Son la clave de la estrategia, porque obligan a elegir y a delimitar el atributo con que nuestra empresa se va a presentar ante el mercado.
- Calce: La forma en que se relacionan las actividades que una compañía realiza, pueden ocurrir por coherencia, refuerzo y optimización del esfuerzo. El resultado de la interacción de las actividades origina la ventaja competitiva de nuestro producto o servicio.
- Sustentabilidad: La ventaja competitiva de nuestra empresa debe ser sustentable en el tiempo, es decir no debe ser fácil de imitar y esto se logra desarrollando actividades que la competencia no pueda replicar fácilmente.
- Estrategia: La selección deliberada de actividades distintas que suman una mezcla única de valor (¡no todos los atributos de valor!). La creación de una posición única y valiosa que involucra un conjunto de actividades. Esta posición única debe tener continuidad y ser validada periódicamente.
Es decir, que las compañías que quieran entregar valor al cliente deben determinar cuales serán las acciones que realizarán frente a la competencia, elegir el atributo con que sus productos o servicios se identificarán (alineado a las actividades, por supuesto) y procurar afinar sus procesos con el fin de que dichas actividades se integren generando una diferenciación frente a sus rivales.
Y cómo puedo yo aplicarlo?
Estableciendo indicadores e identificando periódicamente si las que acciones estoy realizando en mi entorno laboral, son diferentes o no a las de mis rivales y cómo son diferentes, y si realmente están generando un valor a mi producto y a mi compañía, y de acuerdo al resultado hacer mejoras y tomar correctivos.
Y cómo puedo yo aplicarlo?
Estableciendo indicadores e identificando periódicamente si las que acciones estoy realizando en mi entorno laboral, son diferentes o no a las de mis rivales y cómo son diferentes, y si realmente están generando un valor a mi producto y a mi compañía, y de acuerdo al resultado hacer mejoras y tomar correctivos.