martes, 17 de febrero de 2015

MARKETING MYOPIA – THEODORE LEVITT

Por lo general, en mercadeo y en todos los asuntos de la vida, cuando se trata de tomar decisiones (tal como cuando la misión es gerenciar)  o alcanzar el éxito, mucho se habla de lo “que se debe hacer”, y tácitamente del mismo proceso y de los mismos conceptos se desprenden los “que no se debe hacer” y casi siempre estos no son más que ideas opuestas, -por ejemplo, se debe planear, no se debe improvisar-.

Por el contrario, en muy pocas oportunidades se enuncian las decisiones o formas de pensar que en mercadeo pueden asegurar el camino al fracaso, y justamente esas ideas fueron las que más atrajeron mi atención de “La miopía del marketing” de Levitt.

El principal destinatario de este artículo conoce perfectamente las 4 condiciones que garantizan que una empresa que aparentemente está en expansión decaiga, pero en caso de que un lector desprevenido llegue a estos párrafos, son:
  1. Creer que el crecimiento está asegurado por el crecimiento de la población.
  2. Creer que el producto no tiene sustituto que pueda competir con el.
  3. Basar su estrategia en producir masivamente con el fin único de disminuir los costos unitarios.
  4. Dedicar esfuerzos únicamente a mejorar el producto y bajar costos de producción con base en tecnología e investigación.
Se hace evidente que estas condiciones se presentan en mayor medida de lo que podría suponerse, y se puede identificar casos de productos y empresas que han quedado rezagadas por estas causas.

De forma muy diferente debe pensar y actuar quien se dedique al mercadeo, quien trabaje en este campo tiene que tener en mente que:
  • Es muy importante que las decisiones que se tomen a nivel gerencial estén orientadas a satisfacer las necesidades de los clientes, como único método para mantener una compañía o un producto vigente.
  • Es fundamental entender que por encima de nuestro producto o servicio está la necesidad del cliente que originó que este existiera, y se debe asegurar que esta necesidad sea satisfecha de acuerdo a las expectativas del cliente. 
  • Se debe evitar limitar la visión del negocio a la actividad actual, estar permanentemente atentos para identificar las oportunidades que surgen, en el entorno del negocio.
  • Tener siempre presente que el objeto del negocio debe estar alineado con la necesidad del cliente.
En la práctica y en trabajo diario muchas veces nos encontramos en medio de escenarios muy lejanos al del mercadeo ideal. Así las cosas, en el futuro cada vez que deba enfrentarme a un proceso de toma de decisión, asumiré como reto que mis soluciones sean propositivas y acerquen a mi organización a la mejor práctica de esta profesión, y cómo?consideraré lo que hay que hacer y lo que no; tener en cuenta cual es la necesidad real que el producto o servicio satisface en los clientes, y tomaré esa respuesta como el punto de partida para definir mi plan de acción.